El PP de Córdoba ha lamentado la negativa recibida en el Parlamento a la Proposición no de Ley presentada por los populares para desarrollar planes específicos que sirvan para fomentar el deporte de personas con discapacidad.

Los parlamentarios Rosario Alarcón y Miguel Ángel Torrico han mantenido un encuentro con el presidente de la Federación Andaluza de Deportes para Sordos (FADS), Antonio Jesús de la Rosa, para abordar la situación que sufre este colectivo.

El deporte es un derecho de todos, discapacitados o no, por lo que la administración debe velar para que cualquier persona pueda practicarlo tanto por ocio como de manera profesional”, ha subrayado Alarcón.

La Proposición de los populares pedía un plan específico, con dotación presupuestaria propia, para financiar prótesis deportivas y material deportivo específico; además de un plan de formación para monitores que permita la especialización profesional.

El parlamentario Miguel Ángel Torrico ha recordado que la Junta de Andalucía mantiene una deuda de 2 millones de euros con la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Andalucía (FAAS). “Esto supone una terrible injusticia y el maltrato hacia los derechos de los más de 200.000 andaluces con discapacidad auditiva”.

Es inexplicable que en una comunidad autónoma con un presupuesto de más de 32.000 millones de euros no consigamos alcanzar la solución de una deuda de dos millones. No parece razonable, ni sensato y sí es terriblemente injusto”, ha afirmado Torrico.

El presidente de FADS, Antonio Jesús de la Rosa, ha reprochado que el colectivo de personas sordas siempre reciba menos presupuesto de la Junta que otros colectivos que aglutinan a personas con otras discapacidades.

La Ley de Signos, en vigor desde 2007, no nos aporta ningún recurso por lo que siempre tenemos que recurrir a voluntarios”, ha subrayado de la Rosa. Para el presidente de FADS, “de nada sirve que la Junta nos conceda licencias para realizar actividades si luego no contamos con subvención”.

Antonio Jesús de la Rosa ha puesto como ejemplo la dificultad de las personas sordas para realizar una actividad deportiva, ya que los monitores no conocen el lenguaje de signos, o la falta de colaboración en unos campamentos para niños sordos ya que la Junta no les conceden monitores preparados.